
Un cable HDMI de fibra óptica transmite audio y video digital usando luz, en lugar de señales eléctricas. Esto permite alcanzar largas distancias (hasta 100 metros o más) sin pérdida de calidad.
Es ideal para resoluciones como 4K y 8K, y es inmune a interferencias electromagnéticas, lo que lo hace perfecto para instalaciones profesionales o espacios con muchos cables eléctricos.